Lavado de raíces

Realizar un lavado de raíces de forma periódica y al final de la cosecha es imprescindible si no queremos correr el riesgo de bloqueos de nutrientes, sobrefertilizaciones o mal sabor de frutos y cogollos al final de la cosecha. Te ofrecemos todos los productos que necesitas al mejor precio y con envío urgente. Si buscas información sobre cómo y cuándo realizar un lavado de raíces la encontrarás más abajo.

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Como y cuando realizar el lavado de raíces a tus plantas

Realizar un lavado de raíces de forma periódica y cuando se acerca la cosecha es algo imprescindible que todo cultivador debe hacer para evitar problemas que podrían arruinar completamente la cosecha.

Muchos cultivadores suelen hacerse la misma pregunta. ¿Qué pasa si no hago lavado de raíces? La respuesta es que los frutos y cogollos que cosechemos de nuestras plantas conservarán restos de los fertilizantes que hayamos utilizado, y al consumirlos notaremos un sabor muy desagradable.

Otro de los problemas que pueden surgir al no hacer un limpiar el medio de cultivo y las raíces es que los restos de abono se irán acumulando en el sustrato, subiendo así el nivel de sales en este y corriendo el riesgo de que las plantas puedan sufrir una sobrefertilización, lo que repercutirá negativamente en la cosecha final.

¿Cuándo hacer lavado de raíces?

La limpieza o lavado de raíces debe hacerse durante todo el ciclo de cultivo una vez cada 10 ó 15 días, independientemente de que las plantas estén en fase de crecimiento o de floración. Haciéndolo así podremos dar a nuestras plantas todos los nutrientes que necesitan para conseguir la máxima producción sin riesgo de sobrefertilización.

El otro momento en el que es imprescindible realizar un lavado de raíces es cuando se acerca el momento de la cosecha. Este se ha de hacer cuando quedan aproximadamente unos 10 días para recolectar los frutos o para cortar las plantas y poner a secar sus cogollos.

¿Cómo lavar las raíces de una planta?

Da lo mismo que estés cultivando tomates, pepinos, pimientos o plantas autoflorecientes. Todos los lavados de raíces se hacen de las mismas maneras. 

Podemos hacerlo de dos maneras diferentes: regando con agua de forma muy abundante o utilizando un producto específico como los que encontraréis en esta misma sección. Ambos métodos son igual de eficaces para eliminar el exceso de sales en el sustrato, pero uno de ellos es más respetuoso con el medioambiente que el otro.

Independientemente del método que elijamos, tendremos que regular el pH a 6.5 puntos. Esto es necesario para que la solución de lavado pueda arrastrar la mayoría de nutrientes que se encuentran en el sustrato.

Lavar con agua sola abundantemente

Este es la manera en que siempre se han realizado al no haber productos específicos. 

Como podremos imaginar, el método de lavado con agua abundante no es nada respetuoso con el medioambiente debido a la gran cantidad de agua que tenemos que gastar. Además de la escasez de agua que está sufriendo el mundo actualmente, también tenemos que tener en cuenta el precio que nos costará el agua que gastemos.

Si, aun así, decidimos usar esta forma de lavado de raíces, tendremos que utilizar 3 veces la capacidad del contenedor de cada planta. Esto quiere decir que si nuestras macetas son de 10 litros, tendremos que emplear 30 litros de agua por cada maceta. Y suponiendo que tengamos 10 plantas tendríamos que gastar 300 litros de agua para hacer el lavado. Algo inviable para muchos cultivadores, sobre todo de indoor.

Lavado de raíces con productos específicos

Si optamos por la forma más responsable y probablemente económica, usaremos un producto limpiador de sales como Canna Flush de Canna, o Final Flush de Grotek. Estos productos tan solo necesitan un riego, por lo que ahorraremos y no despilfarraremos agua.

Realizar un lavado de raíces con uno de estos productos es muy sencillo. Tan solo tendremos que regular el pH del agua a 6.5 puntos y añadir la dosificación que el fabricante recomiende para preparar la solución de lavado. 

Una vez la tengamos lista la solución tendremos que regar las plantas hasta que el agua drene ligeramente por debajo de la maceta. En caso de que hagamos el lavado de raíces en tierra madre, tendremos que utilizar la cantidad de agua con la que regamos normalmente. 

El siguiente riego que debemos hacer será solo con agua, ajustándola también a 6.5 puntos. Así conseguiremos arrastrar y limpiar completamente los nutrientes que puedan quedar en el sustrato. 

¿Qué hacer después del lavado de raíces?

Si estamos cerca de la cosecha únicamente tendremos que regar con agua sola cuando sea necesario. No debemos preocuparnos aunque las plantas muestren síntomas de carencias nutricionales. Esto es normal debido a que están cogiendo los nutrientes que necesitan de los almacenes de reserva que hay en las hojas.

Si estamos en mitad del cultivo es recomendable seguir abonando las plantas de la manera habitual. No debemos esperar mucho, ya que el sustrato quedará completamente sin nutrientes, y las plantas empezarán a coger los nutrientes que necesitan de las hojas, empezando por las que están abajo y luego por las de la parte media y superior.

Si han pasado más de 3 días desde el riego con agua sola y la tierra sigue húmeda, es importante realizar un riego con poca cantidad de agua que aporte a las plantas los nutrientes necesarios para que sigan desarrollándose con normalidad.