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Los ácaros son una de las peores plagas que puede sufrir cualquier cultivador. Estos pequeños artrópodos son casi invisibles al ojo humano, pero su capacidad de reproducción rápida y su voracidad los convierten en una de las mayores amezanas para plantas de interior y exterior.

¿Qué son los ácaros?

Los ácaros son arácnidos diminutos que pertenecen a varias familias, como Tetranychidae, Tarsonemidae y Eriophyidae. Los de mayor tamaño, como la típica araña roja, pueden medir apenas 0,5 mm de longitud, mientras que los más pequeños, los microácaros, pueden llegar a medir tan solo 0,1 mm.

¿Qué daños que causan los ácaros en las plantas?

Los ácaros pueden causar graves daños en las plantas al alimentarse de sus células y tejidos, interrumpiendo su crecimiento y debilitando su salud. Sus efectos se manifiestan en forma de deformaciones en las hojas, decoloración, manchas y enanismo. Además, algunos ácaros pueden transmitir virus a través de su saliva, lo que agrava aún más los daños.

Tipos de ácaros más comunes en las plantas

  • Ácaros fitófagos: Estos ácaros fitófagos, como los de la familia Tetranychidae o también llamada araña roja, son uno de los grupos más comunes y problemáticos. Estos ácaros se alimentan de la savia de las plantas, causando decoloración, manchas y deformaciones en las hojas. Algunas especies conocidas, como Tetranychus urticae, pueden atacar una amplia variedad de cultivos hortícolas, frutas y plantas ornamentales.
  • Ácaros de la familia Tarsonemidae: Otro grupo importante de ácaros son los pertenecientes a la familia Tarsonemidae, conocidos como araña blanca. Estos ácaros son difíciles de ver a simple vista y se esconden en los tejidos de las plantas. Su presencia se manifiesta a través de deformaciones en las hojas, desarrollo anormal de los tejidos y detención del crecimiento de las flores.
  • Microácaros: Los microácaros, como Phytonemus pallidus o Steneotarsonemus pallidus, representan una amenaza particular para las plantas. Estos diminutos ácaros son casi invisibles al ojo humano y se esconden en los brotes, hojas y cálices de las plantas. Su presencia suele causar deformaciones en los tejidos, coloración marrón y detención del crecimiento de las flores.

¿Cómo saber si hay ácaros en las plantas?

La detección temprana de una plaga de ácaros es fundamental para tomar medidas rápidas y limitar los daños. Aunque los ácaros son difíciles de ver a simple vista, hay signos muy identificativos que indican su presencia.

Durante el ciclo vegetativo, es posible observar un desarrollo anormal de los tejidos, hojas deformadas, arrugadas u onduladas, cambios de coloración y, en casos graves, incluso defoliación.

Durante la floración, los pistilos pueden oxidarse rápidamente y las flores pueden detener su desarrollo. Además, cuando se aproxima el final del verano y la cosecha de muchas plantas, tienden a tejer telarañas para protegerse.

¿Cómo se previenen los ácaros en los cultivos?

El control de los ácaros es esencial para garantizar la salud y el rendimiento de nuestros cultivos. Aunque los ácaros pueden parecer diminutos en comparación con otras plagas, su capacidad de multiplicarse rápidamente puede convertir una pequeña infestación en un problema grave.

Actuar a tiempo y de manera preventiva es clave para evitar que los ácaros se multipliquen y causen daños significativos a nuestras plantas. De manera regular, se puede aplicar aceite de neem o jabón de potasio para mantener las plantas libres de los primeros insectos pobladores.

¿Cómo matar los ácaros de las plantas?

Te adelantamos que no es una de las plagas más fáciles de combatir. Son especialmente tolerantes a los compuestos de los insecticidas tras una exposición prolongada, por lo que en ocasiones se vuelven inmunes.

Cuando se detectan, conviene tratarlos inmediatamente con un insecticida para ácaros en plantas que sea específico. Los insecticidas caseros para ácaros son ineficaces.

La mejor opción es usar dos acaricidas diferentes con unos 7-10 días de diferencia. Es la forma más eficaz de eliminar la plaga lo más rápido posible.

¿Cuál es el mejor insecticida para ácaros?

En Optigarden consideramos que Spidermite Control es el mejor acaricida contra los ácaros del mercado. Además, es un producto elaborado con aceites orgánicos respetuoso con el medioambiente.